Presencia militar en África: Francia intenta nuevas maniobras para no convertirse en un actor irrelevante en la zona

París está ultimando sus decisiones sobre el futuro de su presencia militar en el continente. En breve se formalizará un dispositivo completamente nuevo. Una ecuación compleja que combina consideraciones estratégicas, logísticas y políticas. Varios países con accesos marítimos y aéreos cruciales van a desempeñar un papel central en la renovada presencia militar francesa en África. Analizamos estos nuevos puntos de apoyo estratégicos.

Foto tomada el 11 de agosto de 2022 y difundida por el Ejército francés muestra a soldados de la misión francesa en el Sahel, Barkhane, plegando una bandera francesa en una instalación militar no revelada. AFP o licenciantes

Modeste Kouamé
Afrique le360

En su afán por insuflar nueva vida a su política africana, París está trazando una geografía a medida para sus futuras posiciones, con la reestructuración de su postura militar en África. La creación del Mando África (CPA) implica una reevaluación de los países más estratégicos para París. Según el sitio web de información política y económica Afrique Intelligent, varios criterios parecen guiar la elección, con el acceso aéreo y marítimo considerado «crucial» para la capacidad de intervención rápida.

Según el sitio de noticias, «la prioridad del ejército francés es conservar su acceso aéreo y marítimo» para poder intervenir con «flexibilidad y capacidad de reacción» en caso de crisis que amenace sus intereses o a sus ciudadanos. Este factor sitúa en primera posición a los países que disponen de grandes infraestructuras aeroportuarias y portuarias, como Dakar en Senegal, Abiyán en Costa de Marfil y Libreville en Gabón.

La presencia de bases militares también parece pesar mucho en la ecuación. Afrique Intelligent menciona explícitamente Abiyán, Dakar, Libreville y Yamena como lugares que permanecerán en el nuevo plan. Aunque el personal se reducirá considerablemente, su mantenimiento sugiere su importancia estratégica en el cálculo francés.

Más allá de los criterios puramente logísticos, también se tienen en cuenta consideraciones políticas y de seguridad, como ilustra la referencia al «precedente de Níger». Tras el golpe de Estado de 2023, las tropas francesas quedaron directamente expuestas en este país del Sahel, una situación que París desea evitar en el futuro. La estabilidad política de los países socios será, por tanto, objeto de un atento escrutinio.

En efecto, la experiencia en Níger ha demostrado los riesgos que se corren cuando se rompe el vínculo de confianza con las autoridades locales. Teniendo esto en cuenta, el ejército francés parece optar por una postura de acceso temporal en lugar de una presencia permanente masiva. Se trata de un enfoque realista que le permitirá conservar la libertad de acción y de proyección, reduciendo al mismo tiempo su exposición a las incertidumbres políticas regionales.

Sobre la base de estos diversos factores, podemos elaborar una clasificación provisional de los países africanos considerados más estratégicos para la nueva estrategia de Francia:

  1. Senegal (acceso marítimo a Dakar, base existente)
  2. Costa de Marfil (acceso aéreo a Abiyán, base existente)
  3. Gabón (base en Libreville)
  4. Chad (base en Yamena a pesar de la reducción)
  5. Otros países costeros del Golfo de Guinea (cuestiones marítimas)

Una estrategia de puntos de apoyo para mantener una capacidad de proyección

«Si bien el ejército francés desea proseguir su cooperación mediante una asociación más estrecha con los Estados interesados, su prioridad es mantener su acceso aéreo y marítimo», reza el artículo de Afrique Intelligent. Este extracto ilustra la voluntad del ejército francés de reorientar su presencia militar en África en torno a unos pocos puntos de apoyo estratégicos, motivada principalmente por la necesidad de mantener una capacidad de proyección rápida en el continente. Al dar prioridad al mantenimiento de puntos de acceso aéreos y marítimos clave, París pretende garantizar una mayor movilidad y capacidad de reacción de sus fuerzas.

Este enfoque refleja un alejamiento pragmático de una postura de despliegue pesado hacia un sistema más ligero pero altamente maniobrable. El objetivo es poder intervenir rápidamente en caso de crisis que amenace sus intereses o a sus nacionales, reduciendo al mismo tiempo su huella física.

Los países con importantes infraestructuras aeroportuarias y portuarias, como Senegal, Costa de Marfil y Gabón, estarán naturalmente en el centro de este nuevo sistema. Su papel como plataformas de proyección y centros logísticos será esencial para garantizar el movimiento fluido de tropas y equipos.

Sin embargo, como ya se ha indicado, más allá de las consideraciones puramente operativas, la estabilidad política de los socios africanos seguirá siendo un factor determinante.

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