La trama geopolítica detrás del golpe en el Niger

“Hasta la semana pasada, Níger era la piedra angular de la estrategia regional del Pentágono”, según The New York Times.

BRUNO SGARZINI

Al menos 1.100 soldados estadounidenses están estacionados en el país, donde el ejército estadounidense construyó bases de drones en Niamey y la ciudad norteña de Agadez. Estados Unidos invirtió 100 millones para construir la base de Arienne 201, ubicada en la franja sur del desierto del Sahara. El Pentágono gasta 20 millones al año para mantener este puesto que forma parte del «archipiélago de bases del ejército estadounidense en el norte y oeste de África y una parte clave de los amplios esfuerzos de inteligencia, vigilancia y seguridad de Estados Unidos en la región», según The Intercept.

La base alberga «al personal de la Fuerza Espacial involucrado en comunicaciones satelitales de alta tecnología, instalaciones del Destacamento Aéreo de Operaciones Especiales Conjuntas , y una flota de drones, incluidos MQ-9 Reapers armados , que rastrean la región circundante día y noche en busca de actividad terrorista». No es el único país con presencia en Niger; como se sabe, Francia instaló la Fuerza multinacional Barkhane en el Niger luego de ser expulsada de Malí.

Por muchos años, París fue un país colonial que controla los depósitos y las monedas en la que comercian estos países. El franco CFA, por ejemplo, fue una moneda creada por el general De Gaulle en 1945 para fomentar la integración económica entre las colonias francesas. Todavía este régimen sigue en funcionamiento con todas las críticas del caso por parte de los países africanos. Las empresas galas tienen prioridad en los proyectos y los militares franceses derrocan a los gobiernos adversos.

Pero en los últimos tres años esta tendencia viene revirtiéndose. En Malí, Chad, Guinea, Sudán, Burkina Faso y, ahora, Niger han tomado el poder junta militares adversas a Occidente, principalmente a Estados Unidos y Francia. Este desplazamiento ha representado el acercamiento de estos países hacia la esfera de influencia de Rusia y China.


De hecho, la semana pasada, Vladimir Putin recibió en San Petesburgo a varios de los líderes de estas juntas militares. “El problema es ver a jefes de Estado africanos que no aportan nada a la lucha de sus pueblos, líderes que cantan al son del imperialismo, siendo tratados como sus ministros. Necesitamos líderes africanos que dejen de comportarse como marionetas que bailan cada vez que los imperialistas tocan el instrumento”, declaró el general Ibrahim Traoré, líder de la junta de Burkina Faso.

Putin, en respaldo a ellos, anunció el envío de “ 25.000 a 50.000 toneladas de granos a Burkina Faso, Zimbabwe, Mali, Somalia, República Centroafricana y Eritrea. Algunas juntas, como la de Malí, por ejemplo están respaldadas por el ejército privado de Wagner. Lo que se ha convertido en un problema para la estrategia geopolítica de Occidente.

Leamos lo que dice The New York Times

El cinturón golpista de África se extiende por todo el continente: una línea de seis países que cruza 3.500 millas, de costa a costa, que se ha convertido en el corredor de gobierno militar más largo de la Tierra.

La vista de banderas rusas ondeadas por partidarios del golpe en Niamey la semana pasada hizo eco de escenas similares después de un golpe en la vecina Burkina Faso el año pasado. Las banderas no significan que el Kremlin estuviera detrás del golpe, dicen los analistas. Pero sí simbolizan cómo Rusia se ha posicionado como el abanderado del sentimiento antioccidental, y especialmente antifrancés, en una franja de África en los últimos años.

El presidente Vladimir V. Putin de Rusia trató de explotar esa brecha en la cumbre de África de la semana pasada en San Petersburgo , donde propuso liberar a los países africanos del «colonialismo y el neocolonialismo», incluso cuando los propios mercenarios Wagner de su país han explotado el oro y los diamantes africanos. y cometió atrocidades civiles.

Para el voluble jefe de Wagner, Yevgeny Prigozhin, la racha de golpes es una oportunidad de negocio. Sus fuerzas ya operan abiertamente en Malí y Sudán en el cinturón golpista, así como en la vecina República Centroafricana y Libia. Revoloteando al margen de la cumbre de San Petersburgo la semana pasada, Prigozhin elogió el golpe en Níger y luego propuso enviar a sus propios combatientes armados para ayudar.

Una de las justificaciones para mantener la presencia militar occidental en estos países es la lucha contra el Estado Islámicos y otros grupos terroristas. El Sahel ha “superado a Oriente Medio y el sur de Asia para convertirse en el epicentro mundial de la violencia yihadista, representando el 43 por ciento de las 6.701 muertes en 2022, frente al 1 por ciento en 2007, según el Índice de Terrorismo Global, un estudio anual del Instituto de Economía y Paz”.

Por eso Francia tenía estacionado la Fuerza Multinacional Barkahame en Malí. Pero, cuando una junta militar derrocó a su gobierno aliado, debió retirarla hacia el Niger donde tiene tres bases militares y 1.5000 soldados despegadas. Los intereses económicos de París en este cinturón golpista son estratégicos; solo en Niger, explota el uranio a través de la multinacional francesa Orano para alimentar sus centrales nucleares.

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Sus intereses entonces fueron golpeados cuando la junta militar en Niger, liderada por el exjefe de guardaespaldas presidenciales Abdourahamane Tchian, suspendió la exportación de uranio a Francia y oro a Estados Unidos. El pretexto usada por los militares de Tchian fue la «incoherencia y la ineficacia» de la gestión del presidente Mohamed Bazoum en materia de seguridad en la lucha contra el “terrorismo islámico”.

Esto hace que también penda de un hilo el gasoducto que quería construir la la Unión Europea, a través de Niger, para conectar el gas de Nigeria con los países europeos dependientes de la energía rusa.


En este contexto, Washington y los países de la Unión Europea respaldan el ultimátum lanzada por la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO), liderados por Nigeria. Temen, con razón, que los cambios de gobierno se extiendan a Costa de Marfil y Senegal. «Los golpistas tienen un plazo de siete días para restaurar al ahora derrocado Mohamed Bazoum como presidente del país o de lo contrario tomarán medidas adicionales entre las que no descartan el uso de la fuerza», declararon los países de la CEDEAO. La Cedeao está conformado por Senegal, Gambia, Cabo Verde, Liberia, Sierra Leona, Nigeria, Benin, Togo y Ghana.

Antony Blinken, secretario de Estado, declaró que «el gobierno legítimo, elegido democráticamente, debe ser restituido inmediatamente». Según Joseph Borrell, comisionado europeo, la UE apoyara rápidamente y eficazmente cualquier «esfuerzo de la Cedeao en respuesta al golpe». El jefe del Ejército de Nigeria afirmó estar preparado para intervenir en el país vecino.

Las juntas militares de Burkina Faso y Malí, aliadas a los uniformados de Niger, respondieron que intervendrían en caso de una acción militar de los países de la Cedeao. «Cualquier intervención militar contra Níger equivaldría a una declaración de guerra contra Burkina Faso y Mali”, informaron en un comunicado conjunto. Guinea, país aliado y fronterizo, también rechazó cualquier intervención. Ambos países analizan unirse en una federación.

Guinea y Argelia, potencia fronteriza con el país, también se han pronunciado en contra de cualquier intervención.


La junta militar de Niger, liderada por el exjefe de guardaespaldas presidencial Abdourahamane Tchian, afirma que Francia prepara una intervención militar en conjunto a Nigeria. Si fuera así, tres países de África se enfrentarían, apoyados por Argelia, Guinea y Rusia, contra nueve africanos, Estados Unidos y los países de la Unión Europea liderados por Francia.

El papel de Chad, una potencia militar regional, podría ser clave, según los escenarios del analista geopolítico Andrew Korybko.

1. Conflicto limitado (escenario rápido)

*Nigeria derrota rápidamente a la junta de Níger y sus aliados burkineses-malienses dentro de Níger con/sin el apoyo francés-estadounidense (aéreo y/o fuerzas especiales) y/o chadiano (aéreo y/o terrestre). Dejan en su lugar a las juntas militares de Burkina Faso y Malí.

2. Conflicto ampliado (escenario rápido)

Con el respaldo directo de Francia y/o EE. UU. y posiblemente con cierto nivel de apoyo chadiano, Nigeria lidera una fuerza de invasión de la CEDEAO que depone rápidamente a los gobiernos interinos dirigidos por militares de Burkina Faso, Malí y Níger, restaurando el país a su “esfera de poder”.

3. Conflicto limitado (escenario prolongado)

Níger se convierte en un nuevo conflicto de poder de la Guerra Fría ya que la invasión de la CEDEAO liderada por Nigeria y respaldada por la OTAN de ese país no logra derrocar a su junta debido a la feroz resistencia de las fuerzas burkineses-malienses respaldadas por Rusia, lo que lleva a cada bloque a cortejar a Chad para que intervenga en su lado como el hacedor de reyes.

La pérdida acelerada de influencia occidental en África puede desembocar en una grave crisis regional. Un escenario a tono con esta época de creciente enfrentamiento entre las potencias por delimitar sus nuevas áreas de dominio.

 

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