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Foro Internacional 2025 sobre Gobernanza de la Pobreza y Desarrollo Global

El 29 de marzo de 2025, la provincia de Yunnan, en el suroeste de China, fue el escenario del Foro Internacional sobre Gobernanza de la Pobreza y Desarrollo Global. Este evento congregó a aproximadamente 300 diplomáticos, responsables de políticas públicas y expertos en desarrollo provenientes de 34 países y organizaciones internacionales, incluidas las Naciones Unidas. El objetivo principal fue analizar cómo la experiencia de China en la reducción de la pobreza puede ofrecer perspectivas valiosas para la gobernanza global en este ámbito.

Bajo el lema «Promover juntos la revitalización rural y el desarrollo común», el foro se ha desarrollado en la Prefectura Autónoma Lisu de Nujiang, una región emblemática que refleja el éxito de China en la erradicación de la pobreza extrema. Esta prefectura, caracterizada por su geografía montañosa y diversidad étnica, siempre ha enfrentado desafíos significativos debido a su aislamiento geográfico, con una tasa de pobreza que llegó a alcanzar el 56% en su punto más alto. Sin embargo, para 2020, gracias a estrategias focalizadas en su reducción sistemática, aproximadamente 270,000 habitantes lograron salir de la pobreza extrema.

El contexto global de la pobreza presenta desafíos alarmantes

Según el Banco Mundial, alrededor de 700 millones de personas viven con menos de USD 2.15 al día, lo que representa el 8.5% de la población mundial. Además, el 44% de la población mundial subsiste con menos de USD 6.85 diarios, nivel correspondiente a la línea de pobreza de los países de ingreso mediano alto. Estas cifras evidencian que, al ritmo actual, podría ser necesario más de un siglo para eliminar la pobreza según este umbral.

Entre los ponentes y asistentes al foro, Guo Weimin, presidente de la Asociación China de Relaciones Públicas y exviceministro de la Oficina de Información del Consejo de Estado, destacó en la ceremonia inaugural que la gobernanza de la pobreza es un desafío global y una misión compartida por la humanidad. Subrayó que, desde su inicio en 2021, este foro anual ha abordado temas cruciales como la gobernanza de la pobreza, la conservación ecológica y el desarrollo sostenible, consolidándose como una plataforma esencial para la cooperación internacional y el intercambio de experiencias en desarrollo.

Por su parte, Du Zhanyuan, presidente del Grupo de Comunicación Internacional de China (CICG), enfatizó que la modernización es inalcanzable sin una revitalización rural efectiva. Señaló que el desarrollo equilibrado entre áreas urbanas y rurales es fundamental en la modernización al estilo chino, requiriendo un compromiso constante y esfuerzos sostenidos. Además, resaltó la importancia de la coexistencia armoniosa entre el ser humano y la naturaleza, así como el papel crucial de la ciencia y la tecnología en el empoderamiento rural.

La elección de Nujiang como sede del foro no ha sido casual

Esta región ha sido testigo de transformaciones significativas en los últimos años, pasando de ser una de las áreas más empobrecidas de China a un ejemplo de desarrollo sostenible. Hong Weizhi, secretario del comité de la prefectura de Nujiang del Partido Comunista de China, explicó en el foro que la prefectura ha priorizado la creación de empleo y el apoyo al emprendimiento, asegurando medios de vida estables para sus 535,000 residentes.

A nivel mundial, la pobreza extrema sigue concentrada en regiones como África subsahariana, zonas frágiles y afectadas por conflictos, y áreas rurales. En 2022, se estimaba que 712 millones de personas vivían en la pobreza extrema, un aumento de 23 millones en comparación con 2019. Este incremento se atribuye a factores como la pandemia de COVID-19, conflictos armados y desastres naturales, que han revertido años de progreso en la lucha contra la pobreza.

Irina Bokova, exdirectora general de la UNESCO, resaltó en su intervención que la pobreza sigue siendo un problema persistente en muchas partes del mundo. Indicó que la experiencia de desarrollo económico y social de China ha aportado avances significativos en diversas regiones de un mundo globalizado e interconectado. Citando a Nelson Mandela, afirmó que superar la pobreza es esencial para proteger el derecho humano fundamental a la dignidad y a una vida decente y destacó que la historia de China demuestra que los países en desarrollo pueden eliminar la pobreza cuando existe resistencia, perseverancia y un espíritu de superación, subrayando la importancia de compartir conocimientos para acelerar el progreso hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 de la ONU.

Otro de los asistentes, Anatoly Kalinin, presidente de la Sociedad de Amistad Bielorrusia-China y exviceprimer ministro de Bielorrusia, abordó el problema de la pobreza multidimensional, que afecta a casi una séptima parte de la población mundial. Señalando que la notable hazaña de China al eliminar la pobreza extrema representa un ejemplo claro para toda la humanidad, lo aplaudió como una contribución significativa a la misión común de erradicar la pobreza en todas sus formas.

Más aun, Liu Yongfu, exdirector de la Oficina del Grupo Líder del Consejo de Estado para el Alivio y Desarrollo de la Pobreza en China, enfatizó que el país está explorando activamente mecanismos a largo plazo para prevenir el resurgimiento de la pobreza, avanzando en su estrategia de revitalización rural integral. Este enfoque busca consolidar los logros alcanzados y garantizar que las comunidades rurales continúen prosperando de manera sostenible.

En otras intervenciones, Martin Charles, embajador de Dominica en China, expresó su convicción de que los gobiernos desempeñan un papel clave en la creación de políticas públicas claras y sostenibles. Abogó por fomentar alianzas entre los sectores público y privado para lograr el bienestar común e incentivar la inversión en sectores estratégicos que garanticen la implementación efectiva de las medidas de revitalización rural.

Finalmente, Sudheendra Kulkarni, fundador del Foro para un Nuevo Asia del Sur en India, destacó que una de las características más distintivas del enfoque chino para la erradicación de la pobreza y la revitalización rural es su visión holística, basada en la planificación integrada, la articulación institucional y la implementación efectiva. Según Kulkarni, el éxito de China radica en haber convertido la lucha contra la pobreza en una prioridad de Estado, coordinada desde los más altos niveles del gobierno, pero con participación activa de autoridades locales, comunidades y el sector privado. Además, enfatizó el papel fundamental que han desempeñado la modernización agrícola —impulsada por el uso intensivo de tecnología y ciencia—, la diversificación económica rural (incluido el turismo rural y las industrias culturales), así como la protección de las tradiciones culturales campesinas, consideradas por China no como obstáculos al desarrollo, sino como recursos valiosos para fomentar una identidad resiliente y una economía creativa.

Analizando ejemplos y casos prácticos reales

Durante el foro, se presentaron estudios de caso procedentes de diferentes regiones de la provincia de Yunnan, evidenciando cómo se traduce la política pública en acciones concretas y sostenibles. También se organizaron sesiones temáticas enfocadas en ejes fundamentales del desarrollo rural sostenible: integración entre agricultura, cultura y turismo; transformación ecológica de las actividades rurales; digitalización de la economía agrícola y empoderamiento a través de tecnologías de la información; así como mecanismos de cooperación internacional para compartir la experiencia china de reducción de la pobreza.

Uno de los temas clave fue la pobreza multidimensional, entendida no solo como carencia de ingresos, sino también como exclusión de servicios básicos como educación, salud, vivienda adecuada, acceso a energía, conectividad y participación política. En este sentido, se destacaron los avances de China en crear sistemas de monitoreo y evaluación multidimensionales, utilizando tecnologías digitales y bases de datos nacionales para identificar con precisión a las personas y comunidades en situación de vulnerabilidad, y diseñar intervenciones a medida. Este enfoque ha sido reconocido por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Oxford Poverty and Human Development Initiative (OPHI), que han señalado a China como uno de los países más efectivos en traducir la medición multidimensional en políticas operativas.

La experiencia china resulta especialmente relevante si se considera que, según estimaciones del Banco Mundial, el impacto de la pandemia de COVID-19 sumió a más de 70 millones de personas en la pobreza extrema entre 2020 y 2021. Además, el crecimiento de la desigualdad dentro de países y entre regiones ha intensificado los retos de la gobernanza global de la pobreza. Actualmente, más del 80 % de los pobres del mundo viven en zonas rurales, donde el acceso a servicios públicos es limitado y la infraestructura es deficiente. En este contexto, el modelo de revitalización rural adoptado por China, que combina inversión pública masiva, desarrollo endógeno, protección ambiental y movilización comunitaria, ofrece lecciones cruciales para la comunidad internacional.

En conclusión, el Foro Internacional 2025 sobre Gobernanza de la Pobreza y Desarrollo Global no solo sirvió como espacio para celebrar los avances de China en la erradicación de la pobreza, sino también como plataforma para repensar colectivamente las estrategias internacionales de desarrollo. La participación activa de actores multilaterales, expertos de diversas disciplinas, líderes comunitarios y representantes gubernamentales reflejó un consenso creciente: la pobreza no podrá erradicarse si no se adoptan enfoques integrados, participativos y sostenibles. Y aunque los desafíos son numerosos, también lo son las oportunidades de cooperación y aprendizaje mutuo. China, con su experiencia, se posiciona como un actor central en esta conversación global, no como modelo a replicar mecánicamente, sino como ejemplo de que, con voluntad política, innovación institucional y compromiso social, el fin de la pobreza es posible.


 

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