Revisión de seguridad en el litoral de África Occidental

Nuevo análisis de la propagación del yihadismo desde el Sahel hacia las zonas septentrionales de Costa de Marfil, Ghana, Togo y Benín

SAHEL DISPATCH

Este mes, dos enfrentamientos armados entre yihadistas y las fuerzas de defensa y seguridad en Benín se saldaron con muertos en ambos bandos. Como reflejo de la tensión regional, la junta de Níger canceló un acuerdo militar con Benín tras acusar a este último de acoger mercenarios y suministros para lanzar una intervención militar en Níger.

En Ghana, nos preocupa la violencia intercomunal en Bawku, que en septiembre vio cómo hombres armados no identificados tendían emboscadas a la policía que escoltaba a los comerciantes, con el resultado de al menos 16 muertos. Aunque está relacionada con la disputa por la jefatura entre los grupos étnicos Kusasi y Mamprusi, nos preocupa porque los yihadistas son expertos en extender su influencia cooptando agravios locales como éste.

En Togo, un civil detonó un artefacto explosivo improvisado en Kpendjal mientras paseaba por un campo. La primera ministra togolesa, Victoire Tomégah-Dogbé, nombró un nuevo ministro de Seguridad y Protección Civil, en parte responsable de contrarrestar la propagación del yihadismo.

Como dato positivo, Costa de Marfil no experimentó ningún incidente yihadista. Sin embargo, las zonas fronterizas con Burkina Faso siguen siendo vulnerables al yihadismo, especialmente a la cooptación por parte de los yihadistas de la minería artesanal de oro y el pastoreo de ganado.

En estos momentos, la situación de la seguridad en estas zonas del litoral no afecta de forma inmediata a las inversiones en África Occidental. La creciente presencia yihadista en Burkina Faso y el suroeste de Malí sigue siendo la amenaza más inmediata. Sin embargo, a medida que se deteriora la situación en Malí, Burkina Faso y Níger, aumenta la posibilidad de que el yihadismo se extienda a los Litorales.

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