¿Es la recaptura de Kidal un avance hacia la paz en Mali?

El Ejército de Mali logró desalojar de la ciudad del norte del país a los rebeldes tuareg, pero los expertos temen que nuevos ataques pongan en peligro la feble paz en la región.

Soldado de las fuerzas especiales de Mali. (c) Imagen: Florent Vergnes/AFP/Getty Images

Por Martina Schwikowski
Para DW

El Ejército de Mali logró recapturar la estratégica ciudad de Kidal, en el norte del país, que estaba en manos de una alianza de grupos armados predominantemente tuareg conocida como «Marco Estratégico Permanente». Las tropas regulares, los rebeldes y los yihadistas han estado combatiendo por el control territorial en el norte del país desde el verano, cuando la junta de Gobierno ordenó salir del país a las fuerzas de paz de Naciones Unidas, acusándolas de ineficiencia a la hora de enfrentar los desafíos de seguridad.

Los rebeldes, que habían controlado Kidal desde que lograron expulsar al Ejército en 2014, admitieron su retirada argumentando «razones tácticas» tras haber intentado en vano frenar los avances del Ejército durante varios días.

Tras la victoria militar del pasado martes 14 de noviembre, la junta de Mali llamó a los ciudadanos a celebrar acudiendo a dos partidos clasificatorios para el Mundial d Fútbol de 2026 -contra Chad el viernes y la República Centroafricana este lunes 20 de noviembre-, para lo cual redujeron el precio de las entradas a la mitad.

Punto de inflexión histórico

Hasta hace unas pocas semanas, Kidal era considerada una importante base en el norte de Mali para las fuerzas de Naciones Unidas. La misión MINUSMA, cuya retirada estaba inicialmente prevista para la segunda quincena de noviembre, se adelantó debido al deterioro de las condiciones de seguridad. Sin ir más lejos, Mali ha estado sumida en una profunda agitación desde que comenzó la insurgencia islamista en el norte del país, en 2012.

Grupos yihadistas afiliados a Al Qaeda y al Estado Islámico operan en este país de África Occidental, mientras que los separatistas tuareg habían acordado un cese de las hostilidades en 2014, pero retomaron las armas en agosto. Tras perder Kidal, juraron que seguirán combatiendo a las fuerzas del Gobierno.

La captura de Kidal -un cruce de caminos que une Mali con su vecino del norte, Argelia- es un punto de inflexión histórico, pero también un desafío para las autoridades, según Hamidou Doumbia, secretario del Partido Yelema, quien dijo que la victoria fue «el resultado de un duro trabajo». «Estamos muy orgullosos», admitió Doumbia a DW.

Pero al mismo tiempo, retomar Kidal implica que el Gobierno debe restaurar los servicios sociales básicos y asegurar la estabilidad en la zona para sus habitantes, 25.000 de los cuales habían buscado refugio en la vecina Argelia.

Los rebeldes tuareg prometieron seguir luchando. – (c) Imagen: SOULEYMANE AG ANARA/AFP/Getty Images

Desarme y reintegración

Según Abdoulaye Guindo, director de la plataforma Benbere, el Ejército de Mali debe dar garantías a la gente de Kidal. Se trata de hacer entender a sus habitantes que los soldados no son sus enemigos, sino que están en el lugar para garantizar la seguridad de sus propiedades, explica Guindo a DW.

«El trabajo de sensibilización, educación y discusión debe comenzar ahora», dice, sugiriendo que el camino para alcanzar la paz es todavía muy largo, porque el Ejército de Mali sigue estando expuesto a ataques de los rebeldes. En su opinión, las tropas regulares deben «organizar una estrategia para evitar ese escenario», y agrega que «el objetivo debe ser ocupar toda la ciudad».

El primer paso hacia una paz duradera en Mali es el desarme, la desmovilización y la reintegración, dice Fousseyni Ouattara, vicepresidente del comité de defensa del gobierno de transición de Mali. «Esto se le ofreció a todo el que quisiera oírnos», señala la autoridad en conversación con DW. «Estamos tratando de curar las heridas y garantizar la integridad territorial del país, como dice la Constitución. Por lo tanto, no podemos sentarnos a negociar con terroristas, eso está fuera de discusión».

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