La necesidad de una transformación urbana

En la actualidad, más de 3.900 millones de personas viven en zonas urbanas, más del 54% de la población mundial total. Se prevé que la urbanización continúe en los próximos años, elevando la población urbana a 6.000 millones de personas en 2045. El importante aumento de la población urbana incrementará la demanda de energía, movilidad, agua y otros servicios en las ciudades. Por tanto, las ciudades tienen que ser más inteligentes en la prestación de servicios urbanos.

Además, las ciudades son los mayores contaminantes del medio ambiente, responsables de más del 80% de las emisiones de gases de efecto invernadero, del 75% de la generación de residuos y del 70% del consumo mundial de energía. Debido a la concienciación mundial sobre el impacto medioambiental negativo de tal contaminación, las urbes de todo el globo se sienten más presionadas para mejorar su rendimiento medioambiental, al tiempo que mejoran su nivel de servicios.

Todas estas tendencias convergen en un momento en el que surge una nueva: la digitalización. La creciente demanda de servicios sostenibles, inclusivos, fiables y eficientes somete a nuestras infraestructuras urbanas a una enorme presión, pero las nuevas tecnologías proporcionan una poderosa herramienta para abordar estos problemas y crear un cambio de paradigma en nuestro concepto de las ciudades y es importante que todos  estemos preparados para comprender y abordar los retos que traerá consigo la transición y transformación de nuestras urbes en Smart Cities.